Eliminatorias

Again (pain)

Por: Mariano Naranjo Bustios
Periodista Deportivo

Sin rumbo y con tan solo cuatro puntos


Seis partidos jugados y tan solo cuatro puntos de 18 posibles. Miro la tabla e indica que Perú ocupa el puesto número 8, tan solo superando a Bolivia con 3 y Venezuela con 1 punto, dicho sea de paso,  ganado en Lima.
Y lo digo desde el inicio, las matemáticas suman, pero en el fútbol, no juegan. Si hacemos un ejercicio, seguramente si están intactas, pero, ¿futbolísticamente, se puede?
Si miramos hacia arriba de la tabla y repasamos el rendimiento de las otras selecciones, tenemos que ser realistas y decir que Rusia 2018 está lejos, pero muy lejos de nuestro alcance.
Pero yendo a lo futbolístico, ¿Qué nos dejó esta fecha doble?
Un equipo peruano que sigue sin encontrar el rumbo. Una selección en la cual no se nota la mano del técnico. ¿O alguien podría decir lo contrario?
Gareca hizo una buena Copa América, pero en esta eliminatoria, simplemente no “da pie en bola”. Los resultados lo confirman.
Para esta fecha, ante Venezuela, el técnico volvió a romper su discurso inicial e hizo alinear a Ascues y a Farfán en el equipo titular. Dos jugadores sin partidos oficiales desde Octubre pasado – precisamente la fecha de eliminatorias – y recién recuperados de lesiones.
Una cosa es jugar y entrenar con una Selección Sub20 en la Videna y ganar, otra cosa es enfrentar un partido eliminatorio. Farfán, sin duda, es el mejor futbolista peruano de los últimos años pero, ¿estaba realmente para jugar?
Sobre Pizarro, no podemos negar su capacidad goleadora en Europa y el buen momento que atraviesa. Con esa racha, era titular obligado, pero ¿se le puso en la posición correcta?, creemos que no, pese a que dijo que pisaba el área más de la cuenta. Solo podemos decir que con la Selección volvió a demostrar que con la blanquirroja no ha podido hacer lo que sabe: hacer goles.
Quedó demostrada – nuevamente – la falta de reacción del técnico para poder solucionar y realizar las modificaciones. Cual manotazo de ahogado, recurrió a Flores y Ruidiaz, y fue precisamente este último quien anotó el agónico gol del empate que prácticamente le salvó la vida. ¿o alguien cree que si perdía seguía en su cargo?
Si hablamos de momentos, ¿Oscar Vílchez y Benavente no estaban mejor futbolísticamente que otros?
Si se necesitaban variantes ante Uruguay por las lesiones y suspensiones, era evidente que ellos debieron jugar, pero Gareca prefirió apostar nuevamente por Ascues – esta vez como volante – y hacer debutar a Polo.
Es cierto que el equipo tuvo otra actitud y no permitió que Uruguay nos pase por encima. Pero el fútbol se gana con goles y ni Paolo ni Pizarro concretaron. Cavani, sí. Queda otra interrogante aquí, ¿debieron juntar Pizarro y Paolo juntos?, si vemos los resultados, la respuesta cae por sí sola.
Algunas actuaciones para destacar: Alberto Rodríguez, Céspedes y Ramos. Dicen algunos que es el momento de los jóvenes y la renovación.
Yo diría que es el momento de respetar lo que se dice. Si el técnico dice “juegan los que mejor están”, que respete ese discurso y si Farfán o Pizarro deben ser suplentes, caballero, tendrán que aceptarlo.
Lo segundo tiene que ver con el tema de la disciplina y el respeto a la bicolor. Lamentablemente, algunos no terminan de entender lo que es ser profesional.
¿Gareca debe continuar? ¿Qué ganaríamos ahora con sacarlo?
Ya pasaron varios técnicos que no pudieron sostener un proceso y se fueron antes. Si es por tema de resultados,  definitivamente no debería seguir. Para mí, el problema del fútbol peruano no es ni Gareca ni Oblitas; el problema sigue siendo estructural – a nivel dirigencial – y de formación. Si eso no lo solucionamos, así venga quien venga, el camino seguirá siendo igual. La palabra la tiene Edwin Oviedo.
Se viene la Copa América Centenario. Un buen momento para probar a más jugadores. Eso sí, no ir a experimentar. Los experimentos en el fútbol, no sirven. 
Para terminar, el hincha está dolido, pero como buenos peruanos, el fútbol seguirá siendo un principal motivo de alegría y sufrimiento:
“Nos alegramos por un partido, sufrimos por otro y nos ilusionamos de nuevo”.
Y empieza nuevamente el disco (ya rayado desde hace más de 25 años).