¿Marcelo Salvador Bielsa?

Por: Mariano Naranjo Bustios
Periodista Deportivo
Director de TVPerú Deportes

Ya se pactaron amistosos con Inglaterra y Suiza y no hay técnico. Nuestros equipos ya iniciaron su participación en la Copa Bridgestone Libertadores, y con un nivel no adecuado para competir internacionalmente. ¿Así queremos pensar en un Mundial?. Claro, en este momento son dos que sí piensan en Brasil 2014 porque estarán allí: Manuel Burga, invitado de lujo por cierto, y Víctor Hugo Carrillo, árbitro FIFA, quien sí se ganó su derecho. El resto, a conformarse en verlo por televisión.


La posible llegada de Marcelo Bielsa está removiendo los cimientos del alicaído fútbol peruano. Mientras algunos consideran que la llegada del técnico argentino sería un paso importantísimo para el tan esperado despegue del balompié nacional, para otros, mientras las estructuras sigan siendo las mismas, da lo mismo que llegue él o hasta el tan vanagloriado Mourinho.
La última experiencia con el uruguayo Sergio Markarián dejó en evidencia que no basta tener “4 fantásticos”. Tampoco es garantía la avalancha publicitaria de convocados -–empezando por Amador Vargas–, o que los llamados “microciclos” sirvan para tener el universo suficiente y posibiliten competir a nivel internacional.

Clasificar a un mundial no significa jugar bien durante un proceso de dos años; va mucho más allá que ello. Si bien es cierto que la Federación Peruana de Fútbol, a través de su presidente, Manuel Burga, no juega, no es la que hace los goles, o la que los evita, también es vidente que existe un problema de gestión.
Los permanentes cambios en los torneos de la primera división, la poca importancia de la Segunda División o las continuas irregularidades en la Copa Perú, forman parte de un entorno futbolístico que lleva años sin poder superar los escollos. Eso sin mencionar a los futbolistas “profesionales” que ahora prefieren una portada en páginas de espectáculos antes que convertirse en ídolos deportivos.
Bielsa podría venir y entrenar, pero eso no garantiza el éxito. Para lograrlo, no basta con una sola persona. El fútbol es un deporte colectivo y si todos están enfocados en el mismo camino, los resultados llegan. Pero esos resultados tienen que ir de la mano de procesos. Recordemos lo que sucedió hace algunos años con los “jotitas”. Llegaron a un Mundial, pero no se siguió un proceso adecuado y, en la actualidad, solo algunos de ellos, caso Ávila o Duarte, son titulares en sus equipos. El más representativo, Raimond Manco, tuvo la oportunidad de su vida, pero la desperdició por su actitud poco profesional fuera de las canchas.
Hace poco ocurrió algo similar. La Selección de Ahmed pudo haber llegado a un Mundial, quedó sin opción por muy poco. El proceso debió continuar, pero la Federación no propuso un plan de renovación y Sporting Cristal terminó por llevarse al entrenador.
Ahora se sigue hablando de Bielsa, sin embargo, ya se eligió a Víctor Rivera como entrenador de la Sub 20. ¿No hubiese sido ideal que el técnico de la Selección de Mayores decida cómo formar su Comando Técnico de todas las selecciones?
Bielsa, con todos los comentarios y apreciaciones de quienes conocen el entorno del fútbol peruano, ¿Aceptará ese fierro caliente?. Qué es un técnico caro, lógicamente, lo es. Que es un obsesivo del fútbol, también. Pero no basta con ganar 5 o 6 partidos durante un proceso eliminatorio. Quien asuma el rol de entrenador del seleccionado nacional deberá sentar las bases, para que el que lo reemplace pueda tomar la posta.
Nos preguntamos, ¿Quien venga, podrá continuar el proceso de Markarián? La respuesta es No, porque se tendrá que empezar de cero.
Ya se pactaron amistosos con Inglaterra y Suiza y no hay técnico. Nuestros equipos ya iniciaron su participación en la Copa Bridgestone Libertadores, y con un nivel no adecuado para competir internacionalmente. ¿Así queremos pensar en un Mundial?. Claro, en este momento son dos que sí piensan en Brasil 2014 porque estarán allí: Manuel Burga, invitado de lujo por cierto, y Víctor Hugo Carrillo, árbitro FIFA, quien sí se ganó su derecho. El resto, a conformarse en verlo por televisión.
Vuelvo a la premisa inicial, sin una organización adecuada, no vamos a ningún lado. Hay una frase que escucho y leo desde aquella eliminación de México 86, con casi todos los que jugaron en el Mundial de España 82. “Es hora de trabajar con los menores”. Ya pasaron casi 30 años y seguimos sin poder llegar a un Mundial.
Para finalizar, lo repetimos: si no hay cambios en las estructuras del fútbol peruano, pero sobre todo, renovación en los mandos de la Federación Peruana de Fútbol, llegar a Rusia 2018 será, sin duda, un espejismo.