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Caroline Cruz y la música en el Perú

CRUZando  barreras


“El lugar de origen lo es todo, en mis primeros discos, sobre todo “Árbol blanco” y “Velocidad”, hay mucha influencia del mar. Si escuchas las letras de las canciones, la mitad contiene la palabra mar porque justamente yo me he criado ahí, habla mucho de la naturaleza… hay también poesía, mucha poesía. Mi primera etapa es muy poética, muy fuerte y eso ya viene más de la ciudad de Lima y de la época en la que vine a esta ciudad”. Caroline Cruz. Cantautora. Y Madre. O Madre y cantautora, orden que ella, indudablemente, preferiría. Porque la maternidad cambió sus prioridades. Pero no sus sueños.


z: Caroline, ¿Qué recuerdos de tu niñez  en Arequipa?
CC: Bueno la niñez en Arequipa en realidad fue entre Arequipa y Camaná. Digamos que Arequipa eran los años de estar en el colegio, pero el período más bonito eran las vacaciones de diciembre a marzo que estábamos en Camaná en casa de la abuela, era un balneario, teníamos una playa cerquísima, la punta… una casa ahí y realmente fueron años muy importantes porque, ahora que me preguntas, han marcado muchas de las canciones que escribo ahora. De hecho hay una canción que se llama “Árbol de las palabras” que habla de un floripondio que había en el jardín de mi abuela que es el árbol del cual habíamos colgado un columpio.


z: Me imagino aquella etapa. Habrá sido muy hermosa.
CC: Para nosotros era un lugar de refugio y digo nosotros porque me refiero a mi hermana y a mis dos primas, éramos una manchita de cuatro que parábamos de arriba abajo en un pueblo donde las puertas de las casas no se cierran, donde tenías muchas libertades para ir de un lugar a otro, y además era también donde se hacían las veladas musicales, donde mi mamá tocaba guitarra y mi tía Carmen el acordeón, entonces, había que aprenderse un repertorio y actuar (risas).


z: Entonces, creciste rodeada de música.
CC: Por el lado materno fue muy fuerte. Y en el colegio donde estudié primaria allá en Arequipa yo siempre fui la solista del coro. Mira ve, no me había dado cuenta pero desde que tengo uso de razón el profesor todos los años me elegía la solista del coro.


z: ¿Recuerdas un momento en especial, aquel momento que marcó tu vida para que digas “quiero vivir de esto”?
CC: Hubo un momento en que una canción mía a la edad de 10 años se volvió un hit (risas). En el colegio ya no me llamaban Caroline, me decían “La Mantelito Blanco”, porque así se llamó una canción que yo canté de solista, que escribí para el Día de la Madre y era muy feeling. Aunque debo confesar que en esa época no sabía qué me iba a dedicar a esto, era un poco inconsciente, no tenía como un plan de que iba a ser músico. Pero cuando acabé la secundaria recuerdo que fui al Conservatorio a pedir el prospecto para entrenarme para postular al Conservatorio Nacional de Música… En ese momento me dije: “Quiero ser cantante”.


z: Es común oír decir que la ciudad en donde uno vive influye mucho en la personalidad de la persona. ¿Cómo influyó Arequipa y cómo Influye  Lima en tu vida y sobre todo en tus composiciones?
CC: El lugar de origen lo es todo, en mis primeros discos, sobre todo “Árbol blanco” y “Velocidad”, hay mucha influencia del mar. Si escuchas las letras de las canciones, la mitad contiene la palabra mar porque justamente yo me he criado ahí, habla mucho de la naturaleza… hay también poesía, mucha poesía. Mi primera etapa es muy poética, muy fuerte y eso ya viene más de la ciudad de Lima y de la época en la que vine a esta ciudad.

 z: ¿Y al llegar a la capital, cómo la encontraste?
CC: En esa época había mucho terrorismo, no podíamos salir, había mucho toque de queda, yo era una arequipeña que llegaba y no conocía nada de nada. Como no conocíamos el barrio nos pusieron en un colegio al que íbamos caminando, era de monjas franciscanas. Lo que recuerdo es que todos los colegios tenían las lunas con las cintas masking tape cruzadas y se escuchaba de muchos atentados fuertes y había mucha hostilidad de parte de la ciudad… hasta que llegamos nuevamente a la playa y pudimos reconectarnos con algo que nos encantaba.


z: Y fue justamente en Lima en donde se inicia tu carrera musical “en serio”. Sabemos que has trabajado con músicos muy reconocidos como Pedro Solano de Cementerio Club y Lucho Quequezana entre otros.
CC: Cuando yo entré a la Universidad en primer ciclo me pasaron una invitación para tocar en un grupo de trova urbana, así estuve 2 años… éramos cuatro: 3 hombres y yo. De ahí conocí a José Arbulú (de Cementerio Club) y me dijo “tengo un amigo” (Pedro Solano) y un amigo más que quieren armar una banda”. Fuimos a una sala de ensayos, ahí conocí a Pedro a José y a Lucho y ellos me dijeron “Ya… vamos a armar una banda… busquemos un nombre” y como a todos nos gustaba Spinetta y “Cementerio Club” es una canción de él decidimos ponerle así.


z: ¿Por qué saliste de la banda?
CC: Me pasaba lo mismo que con el grupo anterior que por un tema de tonalidad vocal y por el tipo de letra que escribimos las mujeres, y que es distinto a la que escriben los hombres, solo lograba que una de mis canciones pudieran entrar en un demo que grabamos. Grabamos 12 temas en donde 11 eran de ellos y una mío (risas).


z: Te sentías la George Harrison del grupo.
CC: (Risas) Claro, algo así… entonces entendí que yo tenía otras cosas que decir. Me daba cuenta del tema de género y generación, ellos eran 10 años más grandes que yo. Les dije que iba a dejar el grupo, al comienzo hubo un poco de crisis pero quedamos en muy buenos términos. Ellos me ayudaron a grabar mi primer disco de solista.


z: ¿Y qué sentiste cuando los viste por la tele cuando ganaron la lengua de los premios MTV en el 2004?. ¿Dijiste: “Pucha, yo también podía haber estado ahí”?
CC: Me alegré mucho por ellos, y sí me hubiera gustado estar ahí pero en mi caso cuando dejo algo ya no regreso… y ese premio era algo que merecían ellos dos (tanto José Arbulú como Pedro Solano), y especialmente José que es el compositor.


z: Te gusta el rock… uno puede asociar a la mujer más con la balada romántica o la bachata ¿Que sientes al escuchar esto?
CC: Yo me dedico a componer canciones, enseño eso en la universidad, el curso se llama “Composición de canciones”, y tengo alumnos hombres y mujeres, y de 20 alumnos 17 son hombres y 3 mujeres y hay la tendencia en las mujeres efectivamente a hablar más del amor o a buscar un tipo de composición mas tipo balada… y a mi me gusta eso, me siento cómoda.


z: En el dolor se logran las mejores composiciones, mientras la estabilidad no es buena aliada. ¿Como compositora estás de acuerdo con esto?
CC: Totalmente de acuerdo (risas). Creo que es por algo ese vox populi que mencionas. Efectivamente los momentos de crisis son en los que uno trata de expresarse a sí mismo de distintas maneras. Hay gente que escribe, pinta, baila, canta y es importante lo catártico. Desde la época de los griegos, Aristóteles decía: “El arte es una catarsis”, y Platón no estaba de acuerdo, él decía “Los profesores no pueden ser artistas, tienen solo que ser filósofos porque el arte contamina el espíritu”.


z: Y en tu último disco “El cielo dispara”, ¿Qué momentos estabas pasando cuando lo fuiste creando?
CC: (Piensa) Fue un momento de transición, la composición de los temas pasó por un momento de crisis. Yo terminaba una relación larga y me vi sola, de hecho hay una canción que se llama “La voz del tatuaje” que dice: “Que difícil es estar sola y estar bien”. En ese momento no sabía muy bien qué hacer, tenía entre las opciones volver a estudiar en la universidad una maestría, buscar otra pareja, tenía también el reloj biológico que me decía que quería formar una familia, pero no tenía con quién. Así que decidí estudiar una maestría y en ese tiempo todo paso muy rápido, conocí al que es mi esposo, nos fuimos a vivir juntos, así que mientras iba dejando un pasado  iba formando un futuro atropellado pero lindo… ese disco tiene muchas canciones de tratar de conquistarlo a él, finalmente lo logré (risas). Se dio lo de la familia, tuvimos un hijo y le dije a mi productor que tenía unas canciones y él me dijo “esas canciones antiguas no, vas a escribir todo nuevo” y empezamos a escribir y cuando le dije que estaba embarazada me dijo excelente porque vas a grabar así y cuando nazca tu hijo te tomas un tiempo y vente a seguir grabando el disco. Todo fue una mezcla de emociones, algunas de las canciones las he cantado literalmente con las hormonas a flor de piel y con lágrimas cayendo y mi productor estaba feliz… el muy masoquista (risas).


z: ¿Lo calificas el mejor disco de tu carrera?
CC: El mejor definitivamente.


z: Eres madre desde hace poco, de Santiago, ¿Qué cambia en la vida de una mujer artista el hecho de traer al mundo un nuevo ser?
CC: Se vuelve lo más importante, antes de Santiago yo pensaba que la música era lo más importante en mi vida y cuando llego él la música pasó a un segundo lugar… sin dolor sin problemas me dije “Esto es lo que yo quería, me gusta mucho y lo vivo muy bien”.


z: Te vuelve más responsable en varios aspectos…
CC: Es una actividad bien distinta a lo que era antes de ser madre, muy radical y de golpe,  porque mientras está en la panza yo he dado muchos conciertos embarazada, hasta el octavo mes he estado en el centro cultural Ricardo Palma cantando feliz… ya nació y tuve que hacer un paro muy fuerte del trabajo, de la música y de todo. Ya después organizándome con mi esposo ya me escapo en las noches a dar conciertos.


z: Siempre te has movido en un circuito independiente, lejos del circuito comercial pop. ¿Te sientes cómoda así o en algún momento deseaste tener tu hit en la radio y ganar tu primer millón?
CC: Mira yo intenté lo de la radio, con mucha tenacidad con el segundo disco, tuve varias entrevistas en todas las radios… Studio 92, Planeta, tuve la cita con el programador, es muy difícil llegar ahí. ¿Qué pasó?. Políticas gerenciales que son “Solo se pasa música en inglés” o bandas en español, tales grupos argentinos, si son bandas peruanas solo Libido y Zen. Fueron muy claros y yo entendí el mensaje.


z: Debe de ser muy triste para un artista que le bajen la llanta de esa manera
CC: Huy no sabes… cerraron la puerta de la radio, salí de esa entrevista, llegué a mi auto y lloré un poco… aunque por un lado agradecí que dijeran eso porque así paró mi intento con la radio comercial.


z: Felizmente ahora existen las redes sociales y YouTube que ayudan bastante a la carrera de un artista…es más, me atrevería a decir que ahora ya no es necesario sonar en la radio para tener una canción de éxito.
CC: Totalmente de acuerdo, mírame a mí (risas). Sí, de hecho me han pedido del último disco y los he enviado a Barcelona, Tokio, Ecuador, Bolivia… yo no los conozco, ellos se han acercado solos.


z: Has viajado por tu carrera a varios países del mundo, de América, Europa y Asia… ¿Qué recuerdas de aquellos viajes? ¿A nivel musical que lugar te pareció más interesante?
CC: Me encantaron La Habana y Sao Paulo… En Madrid me metí a un concurso, en Montreal el festival de Jazz es impactante. En esa época yo viajaba mucho con Lucho Quequezana, él tenía una beca, yo le di el alcance e hicimos varios conciertos juntos. Pero en el lugar donde yo aprendí un montón fue en La Habana, con los cubanos, pero no los viejos sino con los jóvenes… ellos con sus guitarras armaban unos conciertos increíbles. En Sao Paulo me encantó la movida de la cantautora mujer, me compré un montos de discos de artistas mujeres: Adriana Calcanhotto, Marisa Monte, Daniela Mercury, antiguas, nuevas, María Rita… es decir me dije: “¿Por qué no hay esto en Lima?”.


z: Pero también allá industria allá se mueve de manera diferente...
CC: Allá la gente consume mucho lo suyo… me impactó en verdad.


z: ¿Crees que sea por el apoyo de los medios de comunicación… o porque de por sí a la gente le gusta escuchar lo suyo?
CC: Ambas cosas. Por un lado hay una política de gobierno de consumo muy fuerte de telenovelas, películas, música, son muy orgullosos de lo suyo, y por otro lado… es que hay mucha calidad, el trabajo musical y de producción de los cubanos y brasileros ha marcado un hito en la historia de hispanoamérica.


z: ¿Crees que el nivel de los Brasileros de fusionar su Música Tradicional y crear una escena con tanta calidad musical y de producción pueda llegar a Perú con nuestra música, por ejemplo tomar nuestros los valses y fusionarlos con sonidos más contemporáneos y crear una movida de “New Vals” por llamarlo de alguna manera?
CC: No lo había pensado pero me parece una buena idea. Me haces acordar que en el 2005 armé un encuentro de cantautoras peruanas. Me dije “Voy a armar esto porque en Lima no hay nada, tiene que haber algo”. Les dije a las integrantes “Hay que hacer algo” e hicimos un cover de Chabuca Granda (“La flor de la canela”), fuimos al programa “Mediodía criollo” y el productor musical no quiso que la cantáramos. ¿Por qué?. Porque estaba con un estilo soul y tenía una pista electrónica y nosotras cantábamos encima y la pista electrónica eras medio “rave” porque yo había escuchado unas versiones chilenas de Los Prisioneros y me dije “Vamos a hacer algo así”… pero el productor dijo: “Ni hablar… eso no puede salir así”. Cuando estábamos en la prueba de sonido, llegó Cecilia Barraza y le dijo: “Por favor, a Chabuca Granda le hubiera encantado que rockearan su música, así que sí va”. Y la cantamos.


z: Y ya que hablas del proyecto “Cantautoras” junto a Daniela Saettone, Magali Luque y Pierina Less, ¿Han pensado tal vez en algún momento hacer un disco juntas?
CC: No lo creo… el proyecto funcionó tan bien porque justamente no éramos una banda, no habían las responsabilidades y el desgaste típico de una banda, sino que era un proyecto y luego cada una se iba a sus grupos. Habíamos proyectado hacer un disco, teníamos todo armado para hacerlo pero Pierina no quiso poner sus canciones debido a que ella ya estaba grabando su propio disco con los mismos temas. Luego se fue y las tres que quedamos intentamos hacer algo pero ¿Sabes qué? No salió y creo que mejor, también porque cada una saco sus propias canciones y luego nos hemos vuelto a juntar y luego nos separamos y luego nos juntamos y es como un proyecto de largo aliento. Por ejemplo ahora ya no están Pierina ni Daniela pero han entrado dos nuevas integrantes que son Claudia Maúrtua de Ni Voz Ni Voto y Laura Arroyo que es una nueva cantautora pero tiene un muy buen nivel.


z: ¿El peruano debería sentirse orgulloso de su música tanto así como se siente orgulloso de nuestra comida o nuestra historia?
CC: Debería estarlo. Lo malo es que por ejemplo tú vas a las disco tiendas y la sección de rock peruano nadie la toca, los discos están años y años y nadie los compra, el artista peruano la tiene difícil… pero igual debe de seguir tocando, yo confió que en unos años más va a estar mejor la cosa, pero ahorita (piensa) veo casos aislados.


z: Que artistas han influenciado tu carrera
CC: De todas maneras Silvio Rodríguez dentro de la trova cubana, dentro de los argentinos Spinetta, Fito y Charly, Sui Generis, de los americanos, Dylan, Joni Mitchell, Leonard Cohen, de los británicos, Beatles… todos los clásicos, las cantautoras brasileras de las que te hablé. Pero no solamente de música, también de la poesía peruana, yo creo que una de las artes que considero mejor se han desarrollado en el Perú es la literatura, tanto en poesía como en narrativa, todo el trabajo de Jorge Eduardo Eielson, yo he musicalizado su trabajo y de ahí vas robándote algunas ideas y palabras.


z: Pienso que un encuentro entre la poesía y la música, fue Chabuca Granda
CC: Buena, ella fue la Maestra de maestras, finísima, su trabajo muy fino, equilibrado musical y en letra, impresionante


z: Y en su momento no le fue muy bien entre los mismos criollos, que veían con desdén que una señora de la alta sociedad se meta en  la música de callejón y use palabras tan “extrañas” en las composiciones.
CC: Hasta se inventaba palabras…. “clarinar”, que linda esa palabra y eso que dices es correcto, es bien característico de los peruanos, no es abierto. Es raro pero si, nos aferramos mucho a la tradición, a lo que ya conocemos. El consumidor no protesta nada por lo que le ponen en la radio, las radios nos dan música muy vieja. Y eso puede hacer que los compositores escriban cosas muy antiguas y no halla mayor innovación.


z:¿Qué pasaría si en unos años tu hijo Santiago crece y te dice “Mamá quiero hacer reggaeton”?
CC: Reggaeton… bueno yo lo voy a apoyar, el reggaeton está en una cosa muy erotomaníaca y las letras no son muy eficientes, pero por ejemplo lo que hace Calle 13 ese trabajo es muy político, bien social y solo me quedaría inducir a mi hijo que se vaya por ese lado (risas). Ahora que lo mencionas, nosotros tratamos que escuche cosas que le influyan mucho a nivel cultural, ahora que lo llevamos al nido, mi esposo que es biólogo y científico cuida mucho la calidad de lo que consume… él le pone cumbia y  cuando va conmigo yo le pongo rock, blues y le gusta, hace bailar a sus muñequitos y así poco a poco le voy dando unas ideas… no le he puesto reggaeton aún, pero ahora que me lo preguntas debería de empezar ponerle Calle 13 (Risas).


z: Háblanos un poco de tu relación con el Country Club Villa.
CC: Nosotros somos nuevos en el club, nos hemos incorporado el año pasado. Yo no conocía mucho el club pero mi esposo quería entrar a un club porque él es tenista, le encanta jugar tenis y lo juega bien y se mete a torneos y todo, fuimos y postulamos y nos fue bien… y estamos muy  contentos. Es un club tremendamente familiar, nosotros estamos felices, vamos 2 o 3 veces por semana, yo voy a la playa y me encanta el mar, me quedo con mi hijo abajo y mi esposo Miguel se va al tenis o a la natación. El club es como la extensión de tu hogar, así lo veo yo. Todavía no he ido a ningún concierto. Sé que Fabiola de la Cuba ha brindado algunos espectáculos y he visto que también hubo una muestra de arte en diciembre, me pareció genial, eso me gusta mucho que haya esa parte artística que no se descuida.


z: A ver ping pong… dinos que se te viene a la mente cuando te menciono:
CC: Arequipa: Abuelita Irma
Camaná: Amor
Padres: Autoridad
Música: Intimidad
Fusión: Algo rico
Amor: Vitalidad
Santiago: Lo más importante
Grammy: Meta próxima
Grupo Favorito: (piensa) tengo tantos… Café Tacuba
Ultima Canción que te ha hecho llorar: (piensa) “Te doy una canción” de Silvio Rodríguez
Country Club de Villa: Placer máximo


z: Muchas gracias Caroline por la entrevista. Esperamos saber de buenas noticias de tu carrera muy pronto, quizás tal vez puedas dar un pequeño concierto en el club. Algunas palabras finales para los lectores de zimple, la revista virtual del Country Club de Villa.
CC: De hecho me encantaría dar un concierto en el club. Gracias por la entrevista, me sentí muy cómoda… bueno yo les diría que busquen siempre un momento a solas para no perder la costumbre de escuchar música, muchas veces la verdad se encuentra en el arte, en las palabras de una canción, en la letra de un poema, en los colores de un cuadro.  A veces uno puede estar confundido, con dudas sobre algo y si vas al arte, ahí puedes encontrar la respuesta.


Y Caroline cruza el umbral. Decidida. Como tiene que ser un artista en este país. Las barreras son poderosas. Pero los sueños, más.