Inés: cada vez Melchor

Por: Mariano Naranjo Bustios
Periodista Deportivo
Director de TVPerú Deportes

¿No es acaso la mejor atleta peruana de los últimos años? Y ojo, hablamos de más de 30 años, retrocediendo hasta las épocas de Fernando Acevedo y Edith Noeding, considerados los mejores atletas peruanos del siglo XX. ¡No es poca cosa!

Nuestra “enorme” atleta Inés Melchor mostró en Londres sus condiciones. Las ratificó en los Juegos Bolivarianos que se realizaron en Trujillo. Y en Santiago de Chile, hace algunos días, demostró, por si hacía falta, que, a sus 27 años, es la mejor atleta peruana del momento.
“Santa” Inés Melchor Huiza no llega siquiera al metro sesenta –mide 1.58 cms.– pero tiene unos pulmones y, sobre todo, un corazón, inmensos. Ese corazón huancavelicano que le permite superar con suma facilidad a atletas de aparentes mucho mejores condiciones físicas.
La inquebrantable Inés, quien siempre se caracterizó por destacar en las pruebas de 5 mil y 10 mil metros planos, vivió uno de sus momentos más duros en el 2010, cuando recibió inhabilitación por un año por un caso de dopaje (por ingerir un mate de coca, costumbre común en la serranía peruana). Pese a ello no se amilanó. Siguió entrenando y por momentos se convirtió en la Dra. Melchor.  Y no por curar heridas. Ella se dedicó a ejercer su carrera de derecho.
De vuelta a las pistas, Inés no perdió tiempo y volvió a recuperar sus mejores marcas. Le aconsejaron que lo suyo era la maratón. Ese consejo vino desde Asia. El profesor coreano Kim le vio condiciones e Inés obedeció. En Londres fue la sudamericana mejor ubicada: llegó entre las 25 primeras, estableciendo un nuevo récord sudamericano. Pero lo que debió ser un momento clave para el atletismo peruano, terminó volviéndose un escándalo. Kim dejó la Federación acusado de agredir a la fondista Gladys Tejeda y se convirtió en el entrenador de Melchor.

Pese a la negativa de las autoridades, Melchor sigue reclamando que Kim debería estar presente en sus competencias. En los Bolivarianos, la fondista huancavelicana estuvo en Trujillo sin el coreano y pese a ello, obtuvo el primer lugar en las pruebas de 5 mil (impuso récord nacional) y 10 mil metros. Lo mismo pasó en Chile, incluyendo un nuevo récord en Odesur.
Si nos basamos en los resultados, a Inés no le falta razón para reclamar lo justo: la presencia de su técnico. La primera pregunta sería: ¿Está Kim suspendido luego de los hechos en Londres? Si la respuesta es negativa, ¿Entonces?
Siempre hemos escuchado que el atleta se siente cómodo cuándo va acompañado de su entrenador. Y ella se lo ha ganado en base a resultados y esfuerzos. ¿No es acaso la mejor atleta peruana de los últimos años? Y ojo, hablamos de más de 30 años, retrocediendo hasta las épocas de Fernando Acevedo y Edith Noeding, considerados los mejores atletas peruanos del siglo XX.  ¡No es poca cosa!
No es que se trate de complacer un capricho de Inés.
Aquí se trata de resultados que saltan a la luz. Y si bien es cierto que el Deporte base está en proceso de reestructuración y reconocimiento por parte del Instituto Peruano del Deporte, por qué no aprovechar estos momentos claves en un deporte que necesita de triunfos como el de Inés, así como también los de Mc Farlane, Wilma Arizapana, Arturo Chávez o Silvana Segura.
Es hora del diálogo y la conciliación si queremos soñar con que el atletismo peruano pueda obtener su primera medalla en los Juegos Olímpicos. 
Tenemos a una diminuta dama con un corazón inmenso que quiere hacer historia. Su plan es Río 2016.  No dejemos que ciertos obstáculos impidan su llegada a la meta. Aunque los obstáculos para ella no sean impedimentos.