Los partidos duran 90 y más

Por: Mariano Naranjo Bustios
Periodista Deportivo
Director de TVPerú Deportes

Final del Torneo del Inca. Final de la Champions. En ambos casos, una historia parecida. Con técnicos que arriesgaron y se equivocaron. Con decisiones arbitrales polémicas y que, para muchos, influyeron en ambos marcadores. Y nuevamente una lección: el fútbol dura 90 y un poco más.


La final del Torneo del Inca fue electrizante. Como para dejar en claro que el partido dura 90 minutos y más.
Y de la Champions, qué podemos decir que  no sea… lo mismo.
Moraleja: en el fútbol nunca se debe dar por finalizado un partido. Hasta que termina.
De la final entre Alianza Lima y la Universidad San Martín pueden comentarse muchas cosas. Un partido atípico, diferente, de otro ritmo. El cuadro santo avasalló a los íntimos en los primeros minutos. Era evidente que “los académicos” estudiaron bien para el examen final, y sorprendieron a los aliancistas.
Pero el fútbol tiene esas cosas. Lesionado Marinelli, le quitó un cambio a Uribe. La complicación de la absurda expulsión a Perea terminó por desequilibrar al técnico que prefirió sacar del campo a Silva –el otro atacante– por temor a que Víctor Hugo Carrillo le siga inclinando la cancha a favor de los íntimos. Sin atacantes, San Martín solo dependió de Montaño hasta que tuvo piernas. Salió el colombiano y Uribe dejó todo el campo para que Alianza busque prolongar la agonía del partido, el cual, finalmente, se decidió por penales.
Ahora se pueden dar muchas lecturas. Lo cierto es que Uribe se la jugó por lo que él creía era correcto. Prefirió no arriesgar a tener un expulsado más en el equipo y buscó cuidar el empate, pero no encontró respuestas en sus variantes. Todos comentan la salida de Montaño, pero si ganaba San Martin, ¿alguien se acordaba?
Cruzamos el charco y repasamos la final de la Champions. Otro partido electrizante que también se definió en los minutos finales.
Simeone y el Atlético llegaban con la moral al tope tras ganar el derby y el rival de al lado, el Real, era el escollo a vencer.
El argentino se la jugó por Diego Costa quien fue cambiado a los 11 minutos. Una apuesta que no gravitó y más bien complicó al delantero, quien podría no estar presente en el Mundial.
Vino el gol de Godín y Simeone se aventuró por la puesta del cerrojo. Se tiró con todo atrás y quiso aguantar como lo hizo con el Barcelona, pero el equipo de Ancelotti era distinto.
Pasados los 90, se descuidaron las marcas y Sergio Ramos provocó el alargue donde el Atlético llegó sin piernas. No pudo más y se quedó con las ganas del primer título, mientras su vecino celebraba su décima copa.
Final del Torneo del Inca. Final de la Champions. En ambos casos, una historia parecida. Con técnicos que arriesgaron y se equivocaron. Con decisiones arbitrales polémicas y que, para muchos, influyeron en ambos marcadores. Y nuevamente una lección: el fútbol dura 90 y un poco más.