Sale de la cárcel tras 15 años preso y lo abalean a los 15 minutos

NY, USA- Un ciudadano estadounidense de 33 años sufrió un incidente espectacular recién salido de la cárcel de Otsville, Nueva York, en la que llevaba encarcelado más de 15 años. ¡Alguien se la tenía que tener guardada!
El hombre tenía ganas de volver a pisar la calle de nuevo, de volver a los lugares en los que pasaba mucho tiempo cuando era adolescente. En definitiva, de volver a sentirse libre, que era lo que le había privado tanto tiempo la cárcel en esta etapa de su vida.
Sin embargo, su salida de la prisión de Otisville, Nueva York, no fue tan idílica como imaginaba. Ni en sus peores sueños el personaje esperaba un “recibimiento” así, o quizás sí que se lo esperaba. ¿Qué fue lo que le pasó?. Según testigos, el hombre se encontraba caminando fuera de la propia cárcel camino a la estación de tren más cercana que le llevara a la ciudad. Un vehículo que iba por la carretera se paró a su lado y le ofreció subirse para acercarle a dicha estación, ya que estaba lloviendo en ese mismo momento. El susodicho aceptó, pero eso fue lo peor que pudo hacer en ese momento, ya que los dos integrantes del coche lo llevaron a una especie de polígono industrial a unos kilómetros de la cárcel y le dispararon.
Finalmente, los agresores fueron tan “amables” de dejarle en la estación… pero gravemente herido. Allí quedó el expresidario, tirado en el suelo durante unos minutos hasta que aparecieron unos jóvenes y lo socorrieron. Tras unos minutos de tensión, la policía llegó al lugar de los hechos y en ambulancia lo trasladaron al hospital del distrito de Nueva York, donde se está recuperando de las heridas.
Las cámaras de seguridad externas de la prisión de Otisville consiguieron reconocer la matrícula del vehículo en el que se montó el agredido y ambos integrantes fueron detenidos, aunque puestos en libertad sin fianza en las horas siguientes al suceso.






Una estudiante quema la tienda en la que hacía prácticas
porque se aburría

Nuneaton Town, Reino Unido- Hay maneras y maneras de “matar” el tiempo. Pero una cosa es estar tranquilamente en casa, y otra bien diferente es estar empezando en el mundo laboral y querer escapar como sea de esa situación. Eso es lo que hizo una joven británica de 15 años quien se encontraba en una tienda de la cadena Wilko haciendo prácticas, y a quien no se le ocurrió otra cosa que provocar un incendio para que le obligaran a irse a casa.
Y dicho y hecho, la joven se fue a la esquina del establecimiento y empezó a prender una caja vacía que había cerca de la zona del almacén. En sólo unos segundos la tienda estaba prácticamente llena de llamas y produciendo una humareda bastante intensa.
Los bomberos llegaron al lugar de los hechos y tardaron cerca de media hora en controlar las llamas. El lugar quedó destrozado y las pérdidas ya han sido calculadas y rondan el millón de euros.
Tras repasar las cámaras de seguridad del local, a las cuales no llegaron a afectar las llamas, se pudo apreciar a la joven quemando una caja de cartón. Rápidamente fue citada a declarar por el juzgado de su zona, Nuneaton Town, para explicar la situación.
La joven, cuyo nombre no se ha revelado por cuestiones legales, explicó ante el juez que "estaba muy aburrida" y "harta de tener que apilar todos y cada uno de los estantes de la tienda". En su declaración, la joven calificó el acto de "estupidez".
Por fortuna, no hubo que lamentar heridos de gravedad a pesar de que en el interior de la tienda se encontraban clientes de avanzada edad.
A pesar de que el juicio estaba visto para sentencia, un juez exterior al caso pidió una suspensión temporal para que a la chica se la haga un examen psiquiátrico en profundidad. Mientras tanto, y para la sorpresa de todos, la adolescente no ha sido aún eliminada de la base de datos de empleados de Wilco. Qué cosas... parece que la empresa “se quemó” con esta empleada.






Crean pulsera GPS que avisa en Facebook si uno está borracho

Washington, USA- Un grupo de seis estudiantes ha desarrollado una pulsera llamada “Vive”, que tiene como objetivo avisar a los contactos de Facebook de la persona que la lleva que ha ingerido demasiado alcohol, y a los cuales, además, envía un localizador con la situación exacta de su “amigo”.
La pulsera tiene un sensor que detecta el nivel de alcohol en sangre de la persona que la lleva puesta. Cuando se superan los límites determinados, automáticamente el sistema alerta de dicha situación a todos los amigos y familiares que tiene como contactos en su Facebook.
Eso sí, el portador de la pulsera deberá contribuir porque este invento tampoco es mágico. Por ello, cada cierto tiempo deberá pulsar un botón para actualizar su estado y que el sistema no se quede automáticamente bloqueado.
Este es un innovador proyecto que les ha servido a sus inventores para ganar el premio a Mejor Concepto por parte de Microsoft Design, que premió a “Vive” por su ayuda a prevenir el alcoholismo y sus consecuencias.
"Uno se desentiende de las vibraciones con un pequeño apretón, pero si no es responsable de sí mismo puede ser muy útil", explicó Matt Catt, uno de sus desarrolladores.
Un proyecto que se suma a la novedosa butaca que se creó para automóviles hace unos meses en Japón, y que detecta si el conductor del coche en el que está instalado está borracho. ¿Cómo lo hace? El dispositivo tiene un sensor que permite captar el sonido y la vibración que produce el sistema cardiovascular a través de la espalda.