Edwin Oviedo: El nuevo mandamás del fútbol peruano

oViedo… ¿oMiedo?

Por: Mariano Naranjo Bustios
Periodista Deportivo

Finalmente, se dieron las elecciones. Y Oviedo derrotó a Cúneo por 21 votos contra 14. Está todo consumado: hay nuevo presidente. Se decía que la lista de Cúneo era la continuidad de Burga, y la de Oviedo, la renovación. Si es así, habrá que ver qué cambios se darán en nuestro fútbol.


Tuvieron que pasar 12 años para que se diera un cambio de timón en el fútbol peruano. Y es que tras la decisión de Manuel Burga de no continuar como presidente de la Federación, era evidente que, al menos, mínimas novedades tendrían que darse.
Tras una primera elección frustrada por tachas y anulaciones, para la segunda jornada electoral Burga anunció su retiro, apareciendo ahí Federico Cúneo como primera opción, perfilándose Agustín Lozano como la segunda (Ames, otrora “autoproclamado” presidente, declinó participar).
Más, siguiendo los sólidos cánones de nuestro cambalache dirigencial, finalmente Lozano decidió ser el segundo en la lista de un nuevo candidato: Edwin Oviedo, el cual, hasta antes de su participación directa, se pensó apoyaría a Cúneo.
Se dieron las elecciones, pese a las tachas. Y Oviedo derrotó a Cúneo por 21 votos contra 14. Estaba todo consumado: había nuevo presidente. Se decía que la lista de Cúneo era la continuidad de Burga, y la de Oviedo, la renovación. Si es así,  habrá que ver qué cambios se darán en nuestro fútbol.
Muchos consideran un acierto la llegada de Oviedo. Esperemos que por el bien del fútbol peruano sea así.  Al menos lo hecho en su gestión con Juan Aurich puede calificarse con una nota aprobatoria en lo deportivo, pero… ¿Y lo estructural? ¿Hay trabajo de base en Chiclayo? ¿Se está trabajando en canteras? ¿El club cuenta con infraestructura propia?
Evidentemente lo deportivo juega, pero no debemos descuidar los otros aspectos que son necesarios para un buen desarrollo y que en la gestión de Burga se realizaron solo a medias, no en forma eficiente.
Lo demás tiene que ver con decisiones y reacciones. Oviedo ya no solo es presidente de un club, sino también de una Federación. Y sus decisiones tienen que ser coherentes y evitar situaciones que puedan ser rechazadas públicamente.
La primera reacción, o mejor dicho,  primera víctima: Pablo Bengoechea. El uruguayo dejó de ser técnico de la selección, y seguramente se enteró recién a través de la conferencia de prensa –que era televisada–  de la decisión de Oviedo, el cual con desparpajo señaló que "el uruguayo es un técnico muy joven". Hoy Bengoechea es flamante entrenador de Peñarol, uno de los clubes más importantes del fútbol charrúa. Ojalá no se equivoque con su decisión y que el técnico que venga cumpla las expectativas, de lo contrario el nuevo presidente tendrá una carga muy pesada apenas iniciada su gestión.
Otro tema tiene que ver con el escenario para jugar las clasificatorias. Se menciona Cusco, ¿Pero es primordial por ahora ese asunto? Hay otros temas más importantes, como la Copa Perú,  la Segunda División y el propio trabajo de menores.
Ya se realizaron los primeros cambios. Burga ya se fue, pero no lo hizo en silencio. Arremetió contra la prensa y dejó algunas frases que, seguramente, serán recordadas: “Los viejos soldados nunca mueren, solo se desvanecen”, “Mi labor, sin apasionamientos, será evaluada por la historia”. La interrogante surge, ¿Alguien lo extrañará?
Por ahora, Oviedo ganó una elección, pero perdió una final. Precisamente, Cúneo se cobró la revancha y le ganó el título nacional. Esperemos que con el fútbol peruano no vuelva a perder más finales. Trabajo arduo el que le espera. Ojalá que esté bien asesorado y que las decisiones sean acertadas. Pensar en el largo plazo es lo ideal. ¿El Mundial? Clasificar a él forma parte del proceso. Hay que ir con calma.