Juan Román Riquelme

La despedida de Topo Gigio:
“Hasta mañana”

Por: Mariano Naranjo Bustios
Periodista Deportivo

El “diferente” es lo que al fútbol lo hace bello. Como lo fue Pelé en las décadas del 60 y 70. Como lo fue Maradona en las del 80 y 90. Como lo fue Ronaldinho Gaucho, Ronaldo o Zidane en la década del 2000. O como lo es ahora, con la presencia de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Dentro del grupo de todos esos “genios”, había (hay) uno que tenía esa sensibilidad de jugar tan bien, de gambetear, de hacer “huachas”. Uno que hacía parecer que el fútbol era muy sencillo de ser jugado. Nos referimos a Juan Román Riquelme, el Topo Gigio del fútbol.


El fútbol actual no es el mismo de hace unos años, en donde una genialidad podía resolver un partido. En donde un caño, una “huacha” o cualquier jugada inventada podía poner de pie a cualquier hincha en un estadio. Ese fútbol, ya no se juega.
Hoy impera lo físico, lo táctico. Si no tienes un equipo bien preparado físicamente, serás goleado sin piedad. Si tienes 11 jugadores que te corren todo el partido, puedes hacer pelea a cualquiera y dejar al cerebro del equipo en la banca y especular con un resultado. Hoy, muchos técnicos prefieren dejar de lado al histórico “10” en sus equipos.
Sin embargo, el “diferente” es lo que al fútbol lo hace bello. Como lo fue Pelé en las décadas del 60 y 70. Como lo fue Maradona en las del 80 y 90. Como lo fue Ronaldinho Gaucho, Ronaldo o Zidane en la década del 2000. O como lo es ahora, con la presencia de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Dentro del grupo de todos esos “genios”, había (hay) uno que tenía esa sensibilidad de jugar tan bien, de gambetear, de hacer “huachas”. Uno que hacía parecer que el fútbol era muy sencillo de ser jugado. Nos referimos a Juan Román Riquelme, el Topo Gigio del fútbol.
Jugó casi toda su carrera en Boca Juniors, en donde ganó todo y se convirtió en uno de sus últimos ídolos. Y se despidió de una manera especial, ascendiendo a Primera División con Argentinos Juniors.
En su carrera también jugó en España. Primero fue Barcelona quien le abrió las puertas. No destacó o quizás no lo esperaron, o quizás los técnicos que tuvo, como Van Gaal o Antic, no le dieron la suficiente confianza para que se convirtiera en el verdadero conductor de los azulgranas. En una de sus 10 frases más recordadas que dejó tras su retiro y que fueron publicadas en el portal de la FIFA, hay una sobre el Barza y una conversación que tuvo con el técnico Van Gaal: "Cuando tenemos la pelota usted es el mejor jugador del mundo. Cuando la perdemos, jugamos con uno menos”, le dijo el holandés al futbolista.
Luego destacó en el Villarreal. Con el Submarino Amarillo compartió momentos con Diego Forlán, con quien formó una temible dupla. Para el uruguayo, “Juan Román Riquelme es el sueño de todo delantero… Mis respetos, amigo Román no solo por esas exquisitas patatas que sabes preparar tan bien, sino por todos esos balones que me serviste en bandeja de plata”, escribió el uruguayo. Precisamente con el Villarreal tuvo uno de los momentos más tristes de su carrera tras fallar un penal en las semifinales de la Liga de Campeones ante el Arsenal. Luego, tras enfrentarse con Pellegrini, volvió a Boca, a su casa.
Se habló mucho de su carácter dentro del campo de juego, lo cual le originó desencuentros con Maradona y Palermo, entre otros jugadores y técnicos, pero él se definió siempre de una manera muy particular: “Cada uno siente el fútbol a su manera. Algunos dicen que juego con mala cara, pero a Zidane jamás lo vi reír. Ni cuando gana ni cuando pierde, y es el más grande de todos hace diez años”.
Con su selección no destacó como sí lo hizo Maradona. Renunció hasta en 2 ocasiones. Una de ellas tras el Mundial de Argentina, al ver resquebrajada la salud de su madre debido a las críticas que recibió Juan Román. “A mi vieja la amo con locura y no soy nadie para hacerla sufrir”, fue lo que señaló Riquelme en ese momento.
Siempre señaló a su padre como su principal crítico. “¡Para él nunca juego bien!”. Pero también se refirió a sus ídolos y a aquellos que dejaron huella en él. “Tuve la suerte de criarme en la época de Maradona. Después de verlo jugar algún partido, yo salía corriendo a la calle con mis amigos y la pelota e imaginaba que era él. Relataba y decía ‘la lleva Maradona’ ”.
Pero también se refiere a aquellos contemporáneos, “Messi es el más grande, el mejor del mundo. Cristiano Ronaldo es el jugador de la Play Station, ese al que uno le arma la pierna derecha, la pierna izquierda… es alto, rápido, cabecea, hace goles de penal y de tiro libre, es habilidoso. Pero el que mejor juega a este juego es Iniesta: sabe cuándo hay que ir para adelante, cuándo hay que ir para atrás.
El anuncio oficial de su retiro, se produjo el 25 de enero de 2015. “Para mí es un día importante. He tomado la decisión de no jugar más al fútbol. Tenía claro que para seguir jugando a la pelota debía surgir algo que me motive, pero después de ascender con Argentinos, haber quedado a mano con el club, y haber cumplido todos los sueños con la camiseta de Boca, lo mejor es comunicar que no voy a jugar más... en Primera solamente puedo usar una camiseta, que es la de Boca. En la B podía, para devolverle algo a Argentinos, pero en Primera puedo usar una sola camiseta".
Para cerrar nos quedamos con una frase que representa el sentir del buen fútbol, el sentir de aquellos que juegan al fútbol con pasión. “La pelota me lo ha dado todo. Así como las muñecas son lo más lindo para las nenas, para mí la pelota ha sido el juguete más hermoso que pudo existir. El que la inventó es un verdadero ídolo, el más grande de todos”.
Así se despidió Riquelme. Ojalá, por el bien del fútbol, de aquél buen fútbol, que no sea un adiós, sino, como lo decía el buen Topo Gigio, un simple….”Hasta mañana”.