A Juan Carlos Bazalar.

Con aFEcto.

Por: Mariano Naranjo Bustios
Periodista Deportivo

“Juanca” fue siempre un jugador correcto, profesional que dejó todo por las camisetas que vistió. Pocos llegan a superar los 40 años en el fútbol corriendo y luchando, incluso con la blanquirroja, participó en la Copa América del 2007, como si fuera un joven de 20. Y él lo hizo.


En los últimos días una noticia remeció el ambiente futbolístico. A Juan Carlos Bazalar Cruzado, exfutbolista y ahora técnico del Player Villafuerte de Huanta, se le detectó cáncer al estómago. Acontecimiento impactante, qué duda cabe, pero el deportista tuvo siempre a la adversidad interpuesta en su camino, y siempre pudo superar lo difícil que le tocó vivir. Juan Carlos Bazalar se dio el lujo de vestir la camiseta de los dos clubes más importantes del país: Universitario y Alianza Lima, los clásicos rivales. Por si eso no bastara, salió Campeón con ambos, cuatro veces con la “U” y dos veces con los íntimos.
Hay hechos que marcaron su vida, como la muerte de su pequeño hijo,  a quien le dedicaba siempre sus goles mirando al cielo, deceso producido, para hacerlo más dramático aún, justo a puertas de un partido de Selección de la cual el jugador formaba parte. O las constantes lesiones (incluso una tifoidea) que le impidieron tener una mayor presencia con la blanquirroja. Y, también, dicen por ahí, fue víctima de aquella estafa millonaria de CLAE, por la cual perdió sus ahorros.
Formado en Universitario y siempre visto como una promesa, las lesiones le impidieron tomar vuelo. Dejó los cremas en 1994 y luego de tener breves pasos por Ciclista Lima y Sport Boys, recayó en el clásico rival, Alianza Lima, donde volvió a la vida y se convirtió en ídolo.
Mas, sin duda, lo que más se recuerda de su carrera deportiva es la extraordinaria campaña que realizó con el Cienciano del Cusco, donde con un equipo conformado por varios jugadores de experiencia, como Carty e Ibáñez, y por el que nadie prácticamente daba un centavo, logró el título de la Copa Sudamericana en el año 2003, de la mano de Freddy Ternero al derrotar en la final a River Plate. Un año después, volvía a alcanzar la gloria al derrotar a Boca Juniors en la final de la Recopa.
Y más adelante, otro hecho notable en su vida: a “Juanca” tuvo el honor de compartir minutos con su hijo Alonso allá por el año 2008, específicamente un 25 de mayo, cuando jugaron un partido con la camiseta del Cienciano enfrentando al Juan Aurich. Este hecho pasó a la historia del fútbol mundial, siendo incluso publicado en la web oficial de la FIFA.
Juan Carlos Bazalar dejó Cienciano en el 2008 esperando que Juvenal Silva cumpla con honrar unas deudas, ¿El dirigente lo habrá hecho?
Su profesionalismo le permitió jugar prácticamente hasta los 40 años. Una lesión cuando vestía la camiseta del Sport Ancash lo dejó fuera de las canchas y ya no pudo volver pese a que quiso hacerlo.
Tuvo que dejar de ser futbolista y convertirse en técnico. Como entrenador pasó el Pacífico FC, club con el que obtuvo el título de la Segunda División gracias al cual pudo debutar en Primera División. Posteriormente pasó por el Atlético Torino, y cuando ya había sido presentado en Huanta, recibió la noticia de la enfermedad que lo llevó a pasar por una sala de operaciones.
El mundo futbolístico se puso de pie al enterarse de la noticia y muchos se sumaron al apoyo económico que pidió la familia al señalar que “Juanca” no contaba con seguro oncológico. Es evidente que “Juanca” fue siempre un jugador correcto, profesional que dejó todo por las camisetas que vistió. Pocos llegan a superar los 40 años en el fútbol corriendo y luchando, incluso con la blanquirroja, participó en la Copa América del 2007, como si fuera un joven de 20. Y él lo hizo.
Su propio hijo, Alonso, futbolista también y separado increíblemente en estos últimos días del Sport Loreto, comunicó la noticia de que su padre había salido bien de la operación. Ahora la familia está a la espera de los resultados. Pero sabemos que el buen “Juanca” podrá superar este momento como lo hizo frente a todas las adversidades que el fútbol y la propia vida pusieron en su camino.
#FuerzaJuanca... vamos con FE.