Rusia está bien lejos del Perú

La selección al revés... y al derecho

Por: Mariano Naranjo Bustios
Periodista Deportivo

Hoy podemos decir que lo de la Copa América resultó un espejismo. Los buenos partidos y las buenas actuaciones parecen haberse quedado en Chile. El hincha se ilusionó por lo que vio, pero lamentablemente quedó nuevamente en eso. Ilusión.
Van 4 partidos y tan solo 3 puntos. El mismo arranque que se tuvo en las eliminatorias pasadas con Markarián. La diferencia sustancial es que en el proceso pasado eran 9 equipos, ahora se sumó Brasil, por tanto la tarea de llegar a Rusia es mucho más complicada.
Como lo dijimos en anteriores artículos, la misión de Gareca es sumamente difícil. Si el triunfo ante Paraguay nos dejó preocupados, ni que decir de la derrota ante Brasil. 
Ya en el partido ante Chile hubo algunas decisiones del Comando Técnico que fueron cuestionadas. De hecho esos minutos trascendentales, tras la lesión de Carrillo, quedaron marcados en la retina del hincha y en la crítica de los medios.
Gareca señaló días atrás que el momento de Ruidiaz “era excepcional”. Si a esto se sumaba que el técnico argentino siempre señaló que tomaría en cuenta a quien mejor estaba y, sobre todo, si estaba jugando.
Debemos decir que quebró sus reglas. Consideró a Penny como titular ante Paraguay y Brasil, relegando a Gallese. Hurtado, de pocos minutos en Inglaterra, fue titular ante Brasil, dejando de lado nuevamente a Joel Sánchez.  Y no nos olvidamos que pudo incluir a Ballón como un volante de marca más, a sabiendas del momento de Carlos Lobatón.
Y vale mencionar también lo de Paolo Guerrero, quien pasa por una sequía de goles en el Flamengo la cual trasladó a la Selección.  Ya es conocido que si a él no le empiezan a salir las cosas desaparece del partido. Y así le pasó en Bahía.
Hoy podemos decir que lo de la Copa América resultó un espejismo. Los buenos partidos y las buenas actuaciones parecen haberse quedado en Chile. El hincha se ilusionó por lo que vio, pero lamentablemente quedó nuevamente en eso. Ilusión.
Preocupa, porque los hombres son los mismos. Carrillo, lesionado y ausente en estas dos fechas, fue suplente en los primeros partidos. Su reemplazante debió ser Joel Sánchez, pero en ambos partidos ni siquiera fue considerado. El otro ausente fue Vargas, reemplazado por Céspedes ante Colombia –donde tuvo una regular actuación–  y posteriormente por Yotún, que no la pasó nada bien ante William. 
Por todo eso, volvemos a mencionar que preocupa la falta de decisión del técnico en momentos claves en una eliminatoria. Es cierto, el DT no juega, pero es responsable de colocar a los 11 en el campo y de tomar decisiones en el momento oportuno. Y si bien falló ante Chile, ante Brasil volvió a demostrar esa falta de manejo.
Ante Brasil, ¿No era mejor utilizar a Ruidiaz o Joel Sánchez antes que a Yordi Reyna?
Hay un receso hasta marzo, tiempo suficiente para poner las barbas en remojo y reconsiderar errores. Volvemos a decir, el universo es corto, por ello es importante el momento del jugador, el cual debe ser aprovechado al máximo.
Si hay jugadores que son suplentes y con las justas juegan en su club, ¿Por qué insistir con ellos?
Las lecciones de los primeros partidos no fueron aprendidas. Exámenes desaprobados para el comando técnico. Y los jugadores tampoco se quedan atrás. Si no hay fútbol, que al menos haya actitud. Volvemos al ejemplo uruguayo y el triunfo ante Chile. Con más garra que fútbol, pero triunfo.
Tampoco queremos decir que deba renunciar e irse Gareca. Pero sí consideramos que tras el partido le faltó una autocrítica más sincera. “Esto es muy largo para dejar el cargo”, ha señalado Gareca, y no le falta razón.
Señores, quedan 14 partidos, todas finales. Es complicado pensar en una clasificación y sobre todo afirmar que “hay posiblidades”.  El hincha lo sabe, no es tonto, pero en el fútbol hay algo muy cierto y que lo dijo el propio técnico: “Esto se revierte con trabajo, con victorias”. 
Por ahora, al hincha hay que devolverle una sonrisa.