Laura Arraya

Havilla una vez...

Érase una niña que apareció en el club un día. Y la niña creció entre nosotros. Creció, y creció. Y creció tanto, que a los 17 años llegó a ser Campeona Mundial. Y ese es solo el comienzo de esta historia. Presten atención. Desde el saque.

La hora pactada llegó. Ingreso al campo esperando que para ella este partido sea distinto. Se inicia el encuentro. Estoy en su cancha pero tomo la iniciativa y lanzo. ¿Qué significa el Country Club de Villa en tu vida? Laura me devuelve el lanzamiento con precisión. “Prácticamente he crecido en el club. Al club Villa voy desde que tengo 8 años. Nosotros vivimos en Argentina, a los 7 que llegué mis padres tuvieron la oportunidad de hacerse socios. Villa fue siempre nuestra primera opción”. Prosigue el game.“A ver, cuando llegamos a vivir al Perú mi papá fue entrenador del equipo peruano de tenis, y en esa época estaba el sr. Oscar Elejalde que era el presidente de la Federación Peruana. Él fue el que introdujo a mi papá el club Villa. Mis papás se enamoraron del club, les pareció espectacular, la cancha de golf, el mar también, porque es un club donde solo ver el mar es una maravilla. Y es un club que es bien familiar, no es gigante, que no ves a nadie nunca más”, me aclara como preámbulo de su sincera confesión: “Bueno, sí pues, Villa ha sido mi club, y el único club del cual soy socia”.
Del otro lado de la net mi pregunta se enfila a un ángulo distinto. ¿El club ha cambiado? “¡Huy sí! Yo creo que a través de los años el club ha mejorado muchísimo, hay muchas más opciones. El gimnasio está espectacular, la piscina temperada que también es una maravilla, las canchas de tenis han mejorado un montón, hay muchas canchas ahora”. Ensayo un tiro más largo ¿Visitas las otras Sedes también? “¡Claro! Visito Chosica, me gusta, es linda. No soy de ir a los bungalows, pero sí voy bastante allá. Y a Villa sur también. Nosotros hemos ido cuando casi se inauguró, me acuerdo que algo que me llamó la atención fue caminar hasta el fondo ahí donde están los campers y ver todos esos cangrejos, las estrellas de mar, los erizos que mis hijos nunca habían visto. Lo del sur para mí ha sido una compra increíble”.
Terminado el primer set, me impongo un cambio de estrategia. Profundizar las jugadas.¿Que países conociste gracias al tenis?. “Uf… yo juego tenis desde que tenía 7 años, así que imposible decirte cuántos. Empecé a jugar a los casi 13 años los torneos sudamericanos que eran una vez al año, o sea que Sudamérica prácticamente la conozco toda. Y a los 18 años comencé a jugar profesional. En el interín fui a Europa como juvenil, he ido a jugar el Roland Garros en los torneos junior, allí salimos campeonas mundiales a los 17 años con mi amiga Pilar Vásquez que también es socia del club Villa. Y bueno, después como profesional he conocido infinidad de lugares, maravillosos, feos, interesantísimos. Y luego con los años gracias a que me fue bien jugué los torneos grandes, Roland Garros, Wimbledon, US Open, Australia. He ido a lugares lindísimos”. ¿Y el mejor torneo que has jugado?. “Yo creo que los 4 torneos Grand Slams son super importantes. El hecho de que te vaya bien en esos torneos es un poco vitrina para que puedas tener otras cosas, conseguir contratos. El torneo más prestigioso, el más competitivo es Wimbledon por ser en grass y mira, fue en el que mejor me fue, quedé entre las 8 mejores, en cuartos de final, de 128 quedé entre las 8” ¿Y los títulos ganados en tu carrera?. “A ver… habré ganado unos 8 torneos más o menos, en una carrera de 12 años. En realidad no es que haya ganado muchos torneos pero siempre estuve ahí, siempre estuve entre las 18 del mundo. Estuve número 14 que fue mi mejor ranking, y siempre tuve la posibilidad de jugar los mejores torneos”.
A mitad de este segundo set, llegó el momento de aclarar algo que siempre la rodeó como, ironía de su propio nombre, un L´aura´ de misterio. Y enfilo a ese sector de la cancha. Cada vez que competías, Argentina publicaba algo sobre ti, como si fueras de allá ¿Que nacionalidad tienes realmente… cuál de los dos países sientes más tuyo?. “Mira, yo en Argentina viví hasta los 7 años, de ahí hasta los 16 viví acá, me crié acá, fui al colegio acá, hice amigos acá, mis papás también viven acá. Yo soy peruana desde los 18 años, me nacionalicé a los 18 años y sí, me considero peruana, es difícil decir ´no, yo soy argentina´, viví muy poco tiempo ahí. Mis hijos son peruanos, mi esposo es peruano, y bueno yo vivo acá. Y acá espero quedarme mucho tiempo más”, sentencia categóricamente Laura un game más de este, para mí, memorable partido. Me dispongo a sacar el que podría ser el último juego. ¿Qué sientes al enseñarle a otros el deporte que tanto amas?. “Tengo la suerte de que la Academia de tenis que es de mi padre la he heredado, entre comillas, yo, desde que dejé de jugar. Al principio pensé dedicarme al tenis competitivo pero me di cuenta de que no me gustaba, mucho “papá metete”. Realmente tienes que dedicarte mucho, tienes que ir a los torneos, viajar, y no era lo mío, yo ya he viajado mucho, he ido a miles de torneos y lo que a mí realmente siempre me ha gustado es la formación. Me encanta enseñar, me divierto”. ¿Algún mensaje para los socios del club?. “Bueno, primero valorar la oportunidad de pertenecer a un club tan maravilloso como es el club Villa, y aprovechar todas las posibilidades, las facilidades de los deportes, las diferentes Academias que hay. Aprovechar el club, que vuelva a lo que era antes en el sentido a aprovecharlo en invierno y verano, no solamente que sea ´el club de verano´. Tratar de querer tu club, tratar de pertenecer y armar tus equipos. Si tú quieres a tu club y perteneces a alguna de estas actividades dedícale tiempo, porque el club es maravilloso y sinceramente es algo que lo pasas de papás a hijos, como una cadena”. Llegamos al inexorable match point. ¿Un consejo a los chicos que están empezando en el tenis?. “El club tiene su equipo de interclubes, tiene su equipo de chicos pero sé que están reestructurando toda la parte que es tenis, sé que hay buenos entrenadores, así que les digo que realmente apuesten por pertenecer al club y por pertenecer a la Academia del club, y porque eventualmente puedan representar al club. Esas experiencias de ir en grupo a representar al club, irte a otro lado y jugar, todos esos momentos donde participan el padre, la madre, el entrenador, los socios, que todos te alientan, es maravilloso… sentir el aliento de la gente es muy bonito”, define el encuentro Laura Arraya. Encuentro en el que gracias a su generoso intercambio, todos somos ganadores. Grande, Laura (y creció entre nosotros).