¿La esperanza es verde?

El otro VRAE

Textos y Fotos por Alfredo Arana



aSombrado. (O: Amanecer desde el mirador).

“Para verde mejor”.


´Ñor solano.

No muchas iniciales expresan tan poco, pero tanto a la vez. VRAE. Designios de un caprichoso nombre que pocos descifran, y varios temen. Más de lo justo (quizás).
Sobre una superficie de 12,000 km2, conformado por tres departamentos, Ayacucho, Cusco y Junín, el Valle de los Rios Apurímac y Ene, VRAE, subyuga la Selva Alta. Zona bendecida con aún indeterminada diversidad ecológica, geográfica, social y cultural, centenariamente adaptadas a su variado rango de altitudes que van desde los 540 hasta los 3,000 msnm. Flora. Fauna. Seres humanos. Deudores todos del rio Apurímac, milenario “Cápac Mayo”; omnipresente “Dios que habla”.
El desarrollo del valle lo fue transformando por etapas. Desde las décadas de 1950 y 1960, con mayor actividad producto de la extracción del cube o barbasco, los períodos de 1960 y 1970, correspondientes al cultivo del café, la década entre 1970 y 1980, referida al cultivo del cacao, y, a partir de 1985, su indiscutible historia dominada por el cultivo de la coca, etapa más que verde, gris, y a la cual la zona debe su oscura fama.
Pero también hay otro VRAE. Este es. El VRAE que conozco.

Treeo.

Dust in the week.

BLUEnos días.

Por las ramas.

Dora vende, Dora.

"¿O sea que E = mc2?”. Conversación en la Cátedra.


"¡Señor.... que pasen la Champions..!".

(A)Ñora.

Algo se trae entre manos.

Mujeres. Sin Arjona (¡Dios existe!)

La banda... ¿O floral?

Harta calle.

Fin de semana largo (O: Puente).

Contra Luz Mamani.